Existen ciertos requisitos y algo de burocracia para poder entrar al Monte Athos.
El más importante y totalmente in-que-bran-ta-ble es ser hombre. Sólo los hombres y los animales macho tienen permitida la entrada a la península. La razón de esta estricta norma es que la única mujer que puede tener presencia en la península y, sobretodo, en los monasterios es la Virgen María.
Otro requisito no tan estricto es el aspecto personal. Es posible que, según sea tu estética o aspecto, no te dejen entrar. Si eres un hippie greñudo, guarro e irrespetuoso o un pastillero pasadetodo lo más probable es que no te dejen entrar. Pero si logras esconder tus particularidades personales e intentas parecer serio y respetuoso, en principio no tendrás problemas para que te den el permiso.
Así que si eres hombre, tu aspecto no es escandaloso y quieres visitar el Monte Athos, debes dirigirte a una de los consulados que el Monte Athos tiene en Atenas o en Thesaloniki y, con el pasaporte en regla, pedir permiso para entrar.
Se debe tener en cuenta que sólo 10 extranjeros y 300 griegos pueden acceder cada día al Monte Athos así que, según lo solicitado que esté en el momento de pedir el permiso, deberás esperar algunos días a poder entrar.
Con los papeles que te autoricen a entrar a Athos deberás acudir a Ouranoupolis e ir a la Oficina del Monte Athos de Ouraoupolis para completar la burocracia.
Y una vez con todos los papeles en regla y esperado el día
de entrada, podrás tomar un barco para viajar al Monte Athos y vivir
una experiencia única de la que seguro no te arrepentirás aunque
no la desees repetir jamás.