Capri
Una de las islas más estimulantes de Italia es la pequeña
Capri, mediterranea y coqueta, donde veranea "la crême
de la crême" de la sociedad europea. Se halla frente
a las costas de Nápoles y es uno de los lugares más
caros de toda Europa.
Aun así, por sus escasas dimensiones y sus constantes
transportes al continente, puede ser visitada por cualquier turista
en un solo día. En temporada alta el lugar se encuentra
abarrotado de turistas, la mayoría de ellos no residentes
en la isla pero en temporada media-baja su atmósfera es
tranquila y romántica.
La isla es pequeña pero muy escarpada. Junto al mar está
la ciudad de Capri, formada
por las típicas casitas blancas de la arquitectura mediterránea.
Casi en lo alto de la isla está Anacapri
(en griego parte alta de Capri). Desde ahí se puede tomar
un telesilla hasta el monte
Solaro, el punto más elevado de la isla (596 m).
Entre sus atractivos destacan la famosa Grota
Azzurra, la villa San Michele,
las playas de guijarros de Marina
Piccola, las espectaculares geologías de los farallones,
ruinas romanas de antiguas casas o las espectaculares vistas que
se pueden admirar desde numerosos puntos de la isla.
Cabe añadir que Capri ya fue muy preciada durante el imperio
romano.