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En la época en la que el Papa era el dictador de
Roma podían condenarte a prisión e incluso a muerte si decías
según qué.
Así el pueblo, para poder hacer sus críticas
satíricas sobre el poder se inventó la figura de las estatuas
parlantes. Estas eran estatuas normales y corrientes donde la gente dejaba
escritas sus críticas para que pudieran leerlas todos aquellos
que supieran leer. Hoy en día se conservan seis de estas estatuas
esparcidas por la ciudad.
En la Via del Babuino, que une la Piazza
del Popolo con la Piazza
di Spagna, y frente a la chiesa di S. Anastasio, está la Statua
del Babuino, una estatua que representa a un simio babuino, bastante deteriorada,
con una cabeza humana de color más claro. Esta es una de las dos
estatuas donde la gente aún deja mensajes escritos de protesta
en la pared.
Perpendicular a Via del Corso, que va de la Piazza
del Popolo hasta la Piazza
Venezia, en la pequeña Via Lata, está la Fontanella
del Facchino. Esta estatua representa un personaje
real, un fachino (aquel que carga pesos), del cual se cuenta que era capaz
de levantar cualquier peso pero, un día,al alzar un barril, murió.
Sobre la estatua se leía un epígrafe en latín que
decía: "Qui gacie Abbondio Rizio, coronato sotto le pubbliche grondaie,
facchino valentíssimo nel legar fardelli. Portò quanto peso
volle, visse quanto potè, però un giorno, mentre portava
un barile in spalla, morì". Un trágico final que le supuso
la inmortalidad.
La estatua representa al famoso facchino sosteniendo un
barril del que mana el agua.
Un poco más al sur, en la Piazza
Venezia, se encuentra otra de estas estatuas. En el ángulo
interior del Palazzetto Venezia y frente al monumento a Vittorio Enmanuelle
II, hay un colosal busto marmóreo bastante desfigurado, "forse
di Faustina", proveniente del Tempio di Iside y conocido por el pueblo
como Madame Lucrezia.
Muy cerca de ahí, en lo alto del Campidoglio,
en uno de los patios de los museos Capitolinos, ricos en esculturas clásicas,
está la enorme estátua yacente de Océano, del siglo
I, a la que los romanos llaman Morforio.

No lejos de ahí, en la Piazza Vidoni, cercana
al Campo di Fiori y junto
a la chiesa S. Andrea della Valle, está la Statua del Abate Luigi,
de la época tardo romana, algo deteriorada y muy famosa en su época.
Por último, junto a la piazza
Navona, en la pequeña piazza di Pasquino está la estatua
del famoso Mastro Pasquino, un torso mutilado perteneciente a la primera
edad helenística (s. III a. C), que se considera la primera de
estas estatuas y creadora del tipo. Esta es la segunda estatua donde la
gente aún deja sus críticas escritas pegadas a su pedestal.
Es famosa una de las críticas que se escribieron
aquí. Resulta que, sobre el 1630-1640, el Papa Barberini hizo fundir
el techo de cobre del pórtico del Panteón para construir
con él las columnas en espiral que están sobre la tumba
de San Pietro, en el Vaticano. Y alguien con la mente afilada escribió:
"Quod non fecerunt barbari, fecerunt Barberini" (lo que no hicieron
los bárbaros lo hizo Barberini). |