
Siendo sin duda la plaza más famosa y concurrida de la ciudad,
la piazza Spagna se encuentra en el corazón de Roma, en la zona
más repleta de hoteles y comercios, muy apreciada por los turistas
y también por los romanos.
En el siglo XVII, el embajador de España de la Santa Sede tenía
aquí su "fortaleza" y toda la zona era considerada territorio español.
Ya en el siglo XVIII la zona estaba infestada por turistas en busca de
inspiración, vicios o mujeres (aunque las mujeres también
pueden ser consideradas como vicio!). Desde entonces la plaza ha sido
siempre un icono de Roma.

Adornando la plaza está la Fontana della Barcacia, del padre de
Bernini, una fuente que representa una barca hundida de la que mana abundante
agua potable. Los turistas suelen sentarse en los alrededores de la fuente
al tiempo que se deleitan con el rumor del agua. También es un
lugar donde los recién casados romanos van a hacer parte de las
horrendas sesiones fotográficas que la sociedad de hoy en día
parece imponer.
Desde la plaza, frente a la fuente, parte la Scalinata della Trinità
dei Monti, terminada en 1726 y que une la plaza con la iglesia Trinità
dei Monti. Estas escaleras, una joya de la Roma barroca, es un lugar de
encuentro para turistas y romanos. Tanto en invierno como en verano, tanto
de día como de noche, las escaleras están repletas de gente
sentada escribiendo postales, charlando, ligando o simplemente observando.
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