Roma
Roma, la ciudad eterna, equidistante del norte y del sur de Italia
es una mezcla perfecta del espíritu de ambos. Cosmopolita
y moderna a la vez que clásica y tradicional, capital del
mundo en diversas ocasiones, Roma ha estado poblada desde hace
más de 4000 años y guarda celosamente en sus calles,
plazas y museos bastante más de la mitad del patrimonio
artístico mundial.
El peso de la historia se hace evidente por todos sus rincones.
Restos romanos como el Coliseo
o el Foro, antíguas
basílicas y fuentes y palacios renacentistas y barrocos,
así como pintura y escultura de todas las épocas
conviven en el espacio situado entre y alrededor de Siete Colinas,
de donde son los primeros asentamientos humanos de la zona y donde
estuvo en un tiempo pasado el corazón del Imperio Romano.
Roma no puede visitarse en un solo viaje. Se necesita mucho tiempo
para llegar a conocerla toda y quizá sea imprescindible
vivir allí para conseguirlo. Es por ello que Roma nunca
defraudará al viajero. Paseando por sus calles se pueden
recorrer en apenas unos minutos diferentes siglos de la historia
y perderse por Roma es tan interesante como visitar sus monumentos
más famosos.
Cualquier viajero que visite Roma se llevará recuerdos
y rincones únicos consigo y un vacío en el corazón
al abandonarla cuyo único consuelo será haber arrojado
una moneda de espaldas a la Fontana
di Trevi asegurándose así el regreso algún
día.