En la curva inferior del Gran Canal es donde se enclava el corazón
de Venecia, la Venecia más turística y más exportada
internacionalmente. La piazza San Marco, el centro de mayor actividad,
está coronada por el Campanille, un faro originariamente y hoy
en dia la construcción más alta de la ciudad (99m), desde
el que se pueden ver casi todos los edificios pero ni un solo canal. 
La Basílica di San Marco es la catedral más exótica
de Europa. Inspirada en la Iglesia de los Doce Apostoles de Constantinopla
y terminada en el año 1094, fue constantemente enriquecida con
los botines de guerra traidos del extranjero, prueba del poder y de la
extensión de la que la ciudad gozó.
El interior está decorado por mosaicos románicos representando
escenas del Antiguo
Testamento, sobre paredes y bajo arcos de un intenso y constante dorado
sucio.
Para
visitarla, los turistas son conducidos, como si de un rebaño de
ovejas se tratase, por un pasillo estrechamente delimitado por cuerdas
del que uno no se puede escapar, bajo la constante vigilancia de varios
pastores que controlan que ninguna de sus ovejas filme con vídeo
o haga fotografías o se salga del rebaño.
Junto
a la basílica está el Palazzo Ducale, que en tiempos fue
la residencia del dux además de albergar los consejos gobernales
de Venecia, los tribunales, numerosos funcionarios e inluso las prisiones,
al otro lado del famoso Puente de los Suspiros, llamado así porque
a los que lo cruzaban tan solo les quedaba un último suspiro.
Frente al Palazzo Ducale está el edificio renacentista más
fotografiado de Venecia, la Librería Sansoviniana, obra maestra
de Sansovino, que también alberga el Museo Arqueológico
que posee una buena colección de escultura griega y romana.
Por la noche la Piazza San Marco se viste de gala y en las numerosas
terrazas elegantes y refinadas conjuntos de música clásica
deleitan a parejas que se regodean en su amor y su café, y a aquellos
que disfrutan de un agradable paseo nocturno.
El
romanticismo que destila la Piazza San Marco por la noche alcanzará
de buen seguro la fibra sensible de todo aquel que allí se encuentre,
vaya o no en pareja. Poco recomendado a corzones heridos. |