Pequeña ciudad medieval abrazada por los meandros de un tranquilo río. Tiene ruinas romanas e iglesias de diversas épocas. Romeo y Julieta se amaron allí.
En el sur del centro histórico se encuentra la
enorme piazza Bra, el centro de mayor actividad de la ciudad. La plaza,
mayoritariamente para el disfrute de los peatones, está repleta de
gente, parejas, familias, amigos y amigas que llenan los numerosos
restaurantes y cafeterías de la plaza y que, hacen de ella, un lugar
agradable donde pasar algunos momentos de gozo frente a los apetecibles
aromas de una pizza y bajo los efluvios de un buen vino, por ejemplo.
En la plaza destaca el circo romano, muy recomendado para las visitas
con niños.El tercero en tamaño y de los mejores conservados
de Italia, el circo romano data del siglo I a.C. y tenía capacidad
para 20.000 espectadores. Desde lo alto de sus 44 gradas puede admirarse
una preciosa panorámica de Verona.
Al noreste de la plaza parte Via
Mazzini, la calle más importante de la ciudad, repleta
de tiendas caras y a través de la cual se llega a piazza
Erbe, la segunda plaza de la ciudad, más coqueta y entrañable
que la primera.
En fin, la piazza Bra es un buen lugar donde acabar un agradable
paseo vespertino por Verona y dónde refrescarse con un buen
gelatto antes de ir a cenar.
Estos son los viajes de Rubén Alonso. Su misón, mostrar
lugares nuevos y desconocidos, nuevas formas de vivir y nuevas civilizaciones.
Llegar allí donde ningún videoblog ha llegado jamás.
Conoce los lugares más raros de Europa a través de sus crónicas
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