
La casa de Anna Frank en el Prinsengracht en Ámsterdam es un museo
dedicado a la judía Anna Frank, que escribió un diario durante
la II Guerra Mundial mientras se escondía de la persecución
nazi junto con su familia y otras cuatro personas en la parte trasera
de lo que hoy es este museo. Éste muestra tanto la conservación
de este lugar oculto (conocido como Achterhuis) así como la exposición
de la vida y tiempos de Anna Frank (donde pueden verse muestras de la
persecución y discriminación que sufrieron los judíos).

Se abrió el 3 de mayo de 1960 con ayudas públicas, tres
años después de que una fundación se estableciera
para proteger el edificio contra los que querían demolerlo.
La casa (y el número siguiente, 265, que fue comprado más
adelante por el museo) fue construida por Dirk van Delft en 1635. Originalmente
fue una residencia particular, después un almacén y en el
siglo XIX, un establo. A principios del siglo XX un fabricante de elementos
para el hogar se instaló en el edificio que, en 1930, pasó
a manos de un fabricante de pianos. Éste desocupó la casa
en 1939. El 1 de diciembre de 1940, Otto Frank (padre de Anna) trasladó
las oficinas de la empresa en la que trabajaba, Opekta y Pectacon, a este
inmueble.

El Achterhuis (en alemán “casa de atrás”) o
Anexo Secreto (que así fue llamado En El Diario de una Jóven
Mujer, traducción inglesa del diario) es la extensión posterior
del edificio. Fue encubierto a la visión por las casas colindantes.
Su posición aislada lo convirtió en un lugar ideal para
esconderse Otto Frank, su mujer Edith, sus hijas (Anna era la menor) y
cuatro judíos más de la persecución nazi. A pesar
del enorme espacio del edificio, este lugar oculto apenas tenía
150 metros cuadrados. Anna Frank escribió en su diario que éste
era un lugar relativamente lujoso comparado con otros lugares para esconderse
de los que había oído hablar. Todos ellos permanecieron
en este lugar durante dos años y un mes hasta que alguien desconocido
los traicionó a las autoridades nazis y fueron arrestados y deportados
a campos de concentración. De todos ellos, sólo Otto sobrevivió
la guerra.

Después de que Otto Frank volviera a Ámsterdam se le fue
entregado el diario y papeles que su hija Anna había estado escribiendo
durante esos dos años. Otto los compiló y publicó
en holandés en 1947 bajo el título de Het Achterhuis (nombre
que Anna había escogido para su futura novela basada en sus experiencias).
El 28 de septiembre de 1999 la Reina Beatriz de Holanda reabrió
el museo, el cuál abarca todo el edificio y dispone de lugares
de conferencias, librería y café, además del museo
en sí.
En 2004, aproximadamente un millón de personas visitó
el museo.
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