Una de las grandes atracciones turísticas de Ámsterdam
son sin duda sus majestuosos canales, gracias a los cuales ha Ámsterdam
ha recibido el apelativo de "La Venecia
del norte".
En efecto, Ámsterdam se encuentra rodeada y atravesada por diferentes
canales que la convierten en una ciudad distinta, aún más
si cabe, y que además de reclamo para los turistas son utilizados
como un medio de transporte más por el interior de la ciudad, al
igual que hace siglos servían para transportar todo tipo de mercancías.

Sin duda, el paseo en barco por los canales de Ámsterdam es obligado
para el visitante (y para Cusí). No puede dejar pasar la oportunidad
de navegar por el canal Herengracht, el más lujoso de la ciudad
por la belleza de los edificios que lo bordean, especialmente en el tramo
conocido como la "curva de oro", en el que las casas que los
mercaderes mandaron edificar allá por los siglos XVII y XVIII siguen
en pie perfectamente conservadas a orillas de los canales.

Los barcos de excursiones circulan durante todo el año a pesar
de que el invierno no es la mejor época para visitar Ámsterdam.
Es posible dar tanto paseos diarios como nocturnos, estos últimos
con la posibilidad de incluir una cena romántica; suele salir por
algo menos de unos 70 euros por cabeza, siendo el recorrido de unas 4
horas en vez de la hora que dura un paseo normal.
La
oferta para navegar por los canales es variada: aparte de los típicos
barcos de excursiones se pueden alquilar "bicicletas acuáticas"
o coger "taxis acuáticos".
Existe un barco, el Museumboot, que nos llevará siguiendo una
ruta que atraviesa los más importantes museos de Ámsterdam,
por lo que también podemos utilizarlo como un medio de transporte
más. También hay un Coffe Shop flotante.
A la izquierda la carátula de una película rodada en Ámsterdam,
sobre un asesino en serie submarinista que ataca desde los canales.
Al final la asesina es la tía.
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