

Amsterdam no es una ciudad grande y su sistema de canales concéntricos
acaban por ayudar a orientarse en la ciudad. La zona medieval se encuentra
en la parte más bulliciosa de la ciudad, con sus calles llenas
de vida, tiendas y muchos bares y restaurantes. Estas calles se abren
como un abanico en dirección sur a partir de la Centraal Station.

La Centraal Station (s. XIX) es la perfecta puerta de entrada de la ciudad.
Al salir de ella toda la ciudad se extiende a los pies del visitante.
A la espalda la laguna. Sobretodo en verano, la plaza de la estación
es de los lugares más animados de la ciudad, con sus artistas callejeros
compitiendo en llamar la atención y sus tranvías que aparecen
de todas partes.
Desde la plaza de la estación penetra en la ciudad Damrak, una
gran avenida repleta de comercios y restaurantes y muy transitada por
peatones, con embarcaciones balanceándose en su canal. Hacia la
izquierda de Damrak se extiende el barrio
rojo, sin duda la zona más personal de Ámsterdam, con
las prostitutas en los escaparates y su abundancia de coffe
shops. Inmersa en este barrio está una de las iglesias más
antiguas de la ciudad, Oude Kerk.

Damrak conduce hasta la plaza Dam,
que es donde por primera vez se construyó un dique en el rio Amstel.
De ahí el nombre de la ciudad (Amstel es el nombre del rio, dam
significa dique). En esta plaza, que es el centro de la ciudad, hay un
monumento a los caidos que es punto de reunión de muchos turistas.
En la parte oeste de la plaza está el Palacio
Real. Fue en origen el ayuntamiento de la ciudad, pero en 1808 el
hermano de Napoleón se lo apropió, considerándolo
propio de un rey. Entonces pasó a llamarse Palacio Real.

Otra plaza destacable de la ciudad es la plaza
Spui. Es el centro de una zona llena de vida, con muchas librerías
y bares llenos de gente y muchos artistas exhibiendo sus obras en la plaza.
En el centro de la misma hay una estatua de un joven conocido como 't
Lieverdje (el pequeño encanto).

Una zona muy importante de la ciudad es el Musemplein, donde se encuentran
agrupados los museos más importantes de la ciudad y del país.
Está el Rijksmuseum, con
artes de la época medieval y del Renacimiento y obras maestras
de la pintura holandesa del siglo XVII, entre otros objetos. También
está el Museo Van Gogh,
cuyo nombre lo dice todo. El museo de arte moderno es el Museo
Stedelijk, con obras de Picasso, Matisse, Monet y también otros
más contemporáneos. Otros museos de la ciudad son la casa-museo
Rembrandt y la casa de Anna
Frank.

Y por último, para relajarse y descansar se puede acudir a alguno
de los muchos parques de la ciudad. El mayor de ellos es Vondelpark,
con grandes extensiones de cesped, zonas boscosas, lagunas e incluso un
escenario, donde sobretodo en verano abundan las representaciones. Otro
parque sumamente interesante es el Jardín
Botánico, en el que destacan sus jardines de mariposas, en
abundancia contenidas en invernaderos por los que se puede pasear.
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