Rumania
Rumania es el país de la Europa del Este por el que es
más difícil viajar.
El régimen de Nicolai Ceaucesco dejó al país
al borde de la bancarrota y los chanchullos y malas prácticas
comerciales están a la orden del día. Pero no dejéis
que esto os decepcione.
Viajar por Rumania puede ser una experiencia sumamente gratificante
y enriquecedora. Sus salvajes paisajes montañosos, su rica
fauna, así como sus numerosas culturas y habitantes no
dejarán viajero insatisfecho.
Los rumanos tienen algo de latinos: suelen ser cálidos,
espontáneos, anárquicos, amantes de los placeres
de la vida. Además de la etnia rumana están los
sajones (alemanes) de Transilvania, que viven en ciudades fortificadas
medievales; también están los magiares (sobre el
medio millón), que suelen conservar un estilo de vida tradicional
desaparecido hace tiempo en Hungría; y por último
los ucranianos, serbios, búlgaros, gitanos, turcos y tártaros
que se mezclan en la costa y en el delta del Danubio.
Bucarest, la capital, si bien no destaca como ciudad europea
también tiene su interés local. Pero lo mejor de
Rumania son, sin duda, los Cárpatos y Transilvania, una
región de gran belleza y una historia fascinante, uno de
los paisajes montañosos más hermosos e inexplorados
de Europa.