Dispersos
como están los principales puntos de interés de Barcelona,
la mayor concentración de estos se halla alrededor de Ciutat Vella
(ciudad vieja). Sus calles estrechas, sobre el puerto, resultan más
fáciles de recorrer y más divertido si se visitan a pie.
Comenzad, como todo el mundo suele hacer, por Las Ramblas.
LAS
RAMBLAS Y SUS ALREDEDORES
Se dice que de Barcelona es posible recomendar como su principal atracción
una sola calle: Las Ramblas. El
corazón de la vida y la imagen propia de la ciudad está
animado por cafés, tiendas y restaurantes, quioscos de periódicos,
de flores y de animales, artistas callejeros de lo más variado
e incluso música en directo, un punto central para lugareños
y turistas. Bajando desde la plaça Catalunya se van dejando atrás
las opulentas fachadas de bancos y grandes almacenes, para dar paso a
una zona más sórdida en dirección al puerto que atraviesa
el barrio gótico y el barrio chino. Cabe destacar a lo largo de
este paseo el espléndido Mercat de la Boquería, el gran
Teatre del Liceu y, muy cerca, la elegante plaça Reial, del siglo
XIX. Esta plaza rodeada de arcos está decorada con altísimas
palmeras y farolas de hierro forjado de un jovencísimo Gaudí;
es hoy en día refugio para punkis, motoristas, catalanes excéntricos,
borrachos y cientos de personas de lo más normal que comen y beben
al aire libre a las puertas de numerosos clubes con gran personalidad.
EL
BARRI GÓTIC
Al este de las Ramblas se extiende el Barri Gótic, una destacada
concentración de bellos edificios medievales góticos que
datan principalmente de los siglos XIV y XV, cuando Cataluña alcanzó
la cima de su prosperidad comercial. El barrio se centra en la plaza Sant
Jaume, donde se miran a la cara las sedes de los gobiernos de la ciudad
y de Cataluña.
Detrás del palau de la Generalitat está la
catedral, uno de los mayores edificios góticos de España.
Destaca de ella el claustro, con una vegetación tropical exuberante
y con ocas blancas.
No muy lejos está la plaza del Rei. Debajo del Palau Reial que
está junto a ella se pueden ver las ruinas romanas más elegantes
de la ciudad. El resto del palacio está dedicado al Museo de la
Ciutat. Destacan también en el complejo la capilla de Santa Ágata
(s. XIV) y el saló del Tinell, donde los reyes católicos
recibieron a Colón al regreso de su viaje a América.
En otro punto del barrio gótico está el Museo
Picasso, una de las colecciones más importantes del pintor.
Cerca está la gran basílica Santa María del Mar,
construida en lo que fue el muelle del siglo XVI y aún más
querida que la propia catedral por muchos catalanes.
 PORT
VELL Y VILA OLÍMPICA
Toda la zona del puerto fue revitalizada en la época de las olimpiadas
dando lugar a la zona más extensa de ocio lúdico y cultural
de la ciudad. Sobre el puerto, el Maremagnum, cuenta con muchas tiendas
de las mejores marcas, bares, restaurantes, un acuario, una sala multicines
y un cine Imax, con excelentes vistas del puerto deportivo, del comercial
y de Montjuic.
En dirección a las altísimas torres Mapfre, paseando por
la primera de las playas de la ciudad, está la Barceloneta, un
barrio sórdido pero con una fachada al mar turística y sumamente
atractiva, llena de restaurantes y de gran ambiente. Bajo las citadas
torres y junto al puerto olímpico está una de las zonas
de baile más animadas de la ciudad. Abierta todos los días
del año, se reúnen allí una pulsante mezcla de salsa,
house y techno para la miríada de los visitantes.
ANTONI
GAUDÍ Y LA SAGRADA FAMILIA
Barcelona ofrece a través de la obra de Antonio Gaudí (1852-1926)
algunos ejemplos de la arquitectura más fantástica y moderna
del mundo. Su creación más famosa es el inacabado templo
de la Sagrada Familia, un
poco alejado del centro. Además, esparcidas por la ciudad, hay
un buen puñado de obras de este genial arquitecto, como la casa
Batlló, la Pedrera o el impresionante
Park Güell, por citar algunos,
y muchas obras menores pero de gran encanto, como los bancos-farolas del
Passeig de Gracia o el pavimento del mismo, de baldosas hexagonales.
MONTJUIC,
EL TIBIDABO Y EL PARC DE LA CIUTADELLA
Dejando atrás el bullicio de la gran ciudad hay varias opciones
para recrearse. La primera de ellas es Montjuic,
la montaña situada junto al mar, en la que se concentran varios
museos, el complejo olímpico, el pueblo español, el jardín
botánico... Se puede acceder a ella de formas variadas, a cual
más atractiva: desde el imponente teleférico que parte desde
la playa de la Barceloneta cruzando el puerto, o en funicular desde la
estación de metro de Paralel y a continuación tomando otro
pequeño teleférico, o a través de la amplia avenida
María Cristina, que va desde la plaza España hasta la gran
fuente de Montuic, que ofrece un espectáculo de agua, luz y sonido
todos los días de verano y todos los fines de semana del año.
Pero si las vistas desde Montjuic son impresionantes, desde el Tibidabo
son aún mejores. Se dice que, incluso, en los días más
claros se pueden divisar desde ahí Montserrat, los Pirineos y la
isla de Mallorca. Se accede a ella tomando un ferrocarril desde la plaça
Catalunya, después el Tramvía Blau y a continuación
un funicular. En su cumbre destaca un parque de atracciones con vistas
espectaculares y con sabor a siglos pasados.
Y más cerca del centro está el Parc de la Ciutadella, con
una impresionante fuente de Gaudí, un lago artificial, un zoo,
varios museos y mucha vidilla los fines de semana.
CONCLUYENDO...
Aunque hemos intentado resumir lo mejor de la ciudad en este apartado,
Barcelona cuenta con mucho más lugares de sumo encanto que, por
el momento, dejaremos que cada uno descubra, si bien intentaremos ir añadiendo
más reportajes progresivamente de esta, nuestra ciudad natal.
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