Suiza
Suiza es, pese a su fama de altísimos precios, uno de
los países más visitados de Europa, si bien la mayoría
de los visitantes se conforman con los clichés más
pintorescos: los idílicos Alpes nevados con su queso y
su chocolate, Heidi y el Matterhorn. Y la verdad es que solo eso
ya vale la pena; las vistas son de las que cortan el aliento tanto
en invierno como en verano, los transportes son variados y también
pintorescos y los precios auque altos tampoco son mucho más
elevados que los de Alemania o Gran Bretaña.
Los suizos son sumamente corteses y todos hablan el inglés
además de una de las cuatro lenguas oficiales: alemán,
francés, italiano y al sur el rético.
En cuanto a sus paisajes cabe decir que todos son impresionantes,
si bien la zona más visitada es el Oberland Bernés,
que reúne un buen número de picos y aldeas en las
laderas. Los Alpes más frondosos se hallan al sur, junto
al centro turístico Zermatt, desde donde se puede acceder
a la montaña más distintiva del país, el
Matterhorn. Al sureste están los aislados valles de Graubünden
y los famosos centros turísticos de Saint Moritz y Davos.
Hablando de ciudades debemos nombrar a Zurich, de habla alemana;
cuenta con interesante puntos de interés turístico
y buena vida nocturna, al tiempo que permite un fácil acceso
al diminuto principado de Liechtenstein. Basilea y Berna, la capital,
son ciudades más tranquilas aunque cada una tiene un atractivo
centro histórico. Lucerna es también una ciudad
atractiva situada entre montañas y lagos.
Al oeste francófono las ciudades se hallan a orillas del
lago Ginebra. Destacan la propia Ginebra y Lausana.
Al sur de los Alpes, la soleada Ticino parece un mundo aparte
del resto del país, sobretodo en Lugano y Locarno, centros
turísticos de habla italiana y llenos de palmeras, con
un ambiente más propio de la rivera mediterránea.